Ideas estereotipadas las hay por doquier y son generalmente insidiosas. En el caso de la traducción hay muchas ya que esta profesión es finalmente
poco conocida y a veces genera ciertas inquietudes.
Llego el momento de deshacerse de los prejuicios e impedir que perduren, de darle más valor a nuestra profesión y hacer cambiar de opinión
a quienes la desconocen. A continuación, algunos ejemplos de los estereotipos más comunes sobre la traducción.
Todos los traductores no son igualmente intérpretes y viceversa. Simplificando, un traductor trabaja en textos
y se encarga de crear los contenidos en otro idioma, este teóricamente es su lengua materna. Por otro lado, el intérprete tiene como misión la traducción
del discurso oral durante el intercambio entre varias personas que no hablan el mismo idioma. Los lingüistas de Spiritext son exclusivamente traductores.
Nos hemos amparado de la traducción automática el tiempo suficiente, como para darnos cuenta de que su verdadera función es la de darnos
una idea general (muy) vaga del texto y con un estilo espantoso. Muchas agencias recurren a ella y luego contratan traductores profesionales para hacerles corregir
los errores y las aproximaciones del texto, con la esperanza de convertir el plomo en oro.
La traducción automática, incluso de la mano de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, da resultados más bien laboriosos
pues el programa no contextualiza las palabras ni le lleva el hilo a la idea: es instintiva. Además, la sintaxis es aproximativa y los matices se esfuman.
Así pues, dígale adiós a la traducción automática y confíe en Spiritext; un viaje que no lo decepcionará.
Ser políglota, está bien porque manejar varios idiomas es ya una ventaja para la comunicación. Sin embargo, esto no lo hará apto
para traducir profesionalmente en los idiomas que maneje pues traducir es un arte que no se improvisa. Es decir, para ello se requiere una sólida formación y,
a menos de contar con un talento innato, practicar durante años para adquirir las competencias lingüísticas, la rapidez y la seguridad necesarias.
Spiritext pone a sus servicios sus 20 años de experiencia.
Falso, le probaremos lo contrario. Spiritext propone tarifas razonables sin comprometer la calidad. Gracias a que el traductor
hace doble papel siendo a su vez jefe de proyectos, se ahorraría un servicio que nosotros los lingüistas asumimos. Sí, usted trata directamente con la persona
que se encarga de su traducción, con la ventaja de que ella misma manejará bien el tema y las sutilezas de su proyecto.
Para nada, al contrario. De hecho, las herramientas tecnológicas de ayuda a la traducción nos hacen eficaces, rápidos
y productivos. Sabemos muy bien que las empresas piden entregas a muy corto plazo. A modo de ejemplo, la traducción de un texto corto tipo comunicado oficial
que por lo general tienen entre trescientas a cuatrocientas palabras, es decir una página; normalmente se entrega el mismo día o en la mañana siguiente. La traducción
de unas veinte descripciones turísticas de más o menos 150 palabras cada una (ósea un promedio de 3000 palabras) nos tomaría como mucho dos días hábiles.
La idea de que un traductor sepa hablar, comprender y escribir perfectamente un idioma diferente a su lengua materna, incluso dos,
es improbable; a menos de haber estado inmerso desde su más corta edad en un ambiente multilingüe y de haber asimilado perfectamente la cultura de cada idioma
que pretende dominar. Es una cuestión de deontología: Se supone que todo buen lingüista debe traducir exclusivamente hacia su lengua materna.